El Centro de Investigación y Defensa Sur presentó una querella criminal en representación de Víctor Maturana, Fundador y Coordinador del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Cinprodh) en contra del ex fiscal militar Alfonso Podlech y los autores, cómplices o encubridores por detención ilegal, torturas y otros delitos que se investiguen a partir de su detención el 13 de septiembre de 1973 en el Regimiento Tucapel de Temuco.
Este jueves 3 de abril, los abogados Sebastián Saavedra, Eduardo Painevilo, Mauricio Reidenbach y Leopoldo Huichalaf de Cidsur, interpusieron una querella criminal en contra del ex fiscal militar Alfonso Podlech Michaud, ante el Ministro en Visita Extraordinaria, Álvaro Mesa Latorre, de la Corte de Apelaciones de Temuco y en representación de Víctor Maturana Burgos, reconocido defensor de derechos humanos que en 1991 fundó el Cinprodh, organismo que dirige y que ha destacado por la investigación y búsqueda de personas detenidas desaparecidas, el apoyo jurídico a sus familiares y el rescate de la memoria histórica. Su trabajo ha sido clave para las comisiones Rettig y Valech en la Araucanía, y para la concreción de los memoriales de Temuco, Villarrica y Lautaro.
“Esta querella en términos de los objetivos y propósitos excede al ámbito personal. Tiene que ver conmigo como víctima de violación a los derechos humanos, al haber sido torturado, pero también apunta a establecer la verdad histórica de la represión vivida en esta región durante los 17 años que se probó la dictadura”, señaló Víctor a las afueras de la Corte, recordando que la Araucanía es la región que atendiendo la relación víctima y habitante, presenta uno de los más altos índices represivos del país. “Además de desenmascarar a Alfonso Podlech y otros torturadores, tiene también el sentido de hacer un aporte al rescate de la memoria histórica represiva”, señaló el también Premio Nacional de Derechos Humanos, reconocimiento otorgado por el INDH el 2011.
Sebastián Saavedra, presidente de Cidsur y abogado querellante señaló: “La investigación apunta principalmente contra Alfonso Podlech Michaud, quien una vez ocurrido el Golpe Militar fue rápidamente establecido como Fiscal Militar y en esa calidad organizó la investigación, tortura, ejecución y desaparición de las personas que eran reconocidas como opositores al Régimen Militar, dirigiendo además los consejos de guerra. Con esta investigación lo que se busca es determinar la responsabilidad tanto del ex fiscal militar de Temuco, como de todos aquellos oficiales que desarrollaron actividades dentro del Regimiento Tucapel, torturando, interrogando, asesinando y haciendo desaparecer a personas. Entre ellas, por cierto, los apremios sufridos por don Víctor Maturana”.

“Si yo no me presentaba, mi hermano iba a ser fusilado”
El 11 de septiembre de 1973, Víctor Maturana Burgos tenía 34 años, era estudiante de la Universidad de Chile y trabajador de la Universidad Técnica del Estado. Militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y ex oficial de Carabineros. Como todos en Chile, se enteró por radio del Golpe de Estado, poco antes de que las emisoras fueran intervenidas por las Fuerzas Armadas. Lo recuerda como un día intenso, dramático y corto: “A las tres de la tarde se decretó el toque de queda. Las calles estaban absolutamente controladas y a disposición de los golpistas. A partir de esa hora en Temuco y en todo Chile empieza la cacería humana”.
Se empezaron a llenar las comisarías y el Regimiento Tucapel. Aparecieron las listas donde se conminaba a diferentes personas a presentarse ante la autoridad militar dentro de 24 horas. “Bandos ofreciendo recompensas por plata para obtener información de personas, como el tiempo del antiguo oeste”, recuerda Víctor en una entrevista realizada por Guido Rebolledo.
La información previa y cerrada que se manejaba por los canales partidarios, daba a conocer que el Golpe de Estado era inminente y que se iba a hacer el día que ensayaba la Parada Militar. Por esto, Víctor se refugió en una “casa de seguridad”. El día 12 de septiembre, militares fueron a allanar su domicilio, pero como no estaba, se llevaron preso a su hermano Eugenio, profesor de la Universidad de Concepción.
“Dejaron dicho que si yo no me presentaba antes del toque de queda de las tres de la tarde mi hermano iba a ser fusilado. Él no tenía nada que ver con la actividad política. Mi familia me fue a avisar a la casa donde estaba y tomé la decisión de presentarme en el regimiento, sabiendo lo que pudiera ocurrir después”, recuerda Víctor. Por esto el 13 de septiembre, cerca de las 14:30 de la tarde, quedó detenido y su hermano fue liberado.
Alfonso Podlech: el Fiscal Militar condenado a más de 100 años de cárcel
Podlech se encuentra recluido en la cárcel Colina 1, tras haber sido condenado en ocho causas, todas por su participación en calidad de Fiscal Militar ad hoc del Regimiento Tucapel de Temuco, tres de ellas con sentencia firme y ejecutoriada: por secuestro de Jaime Eltit Spilman, condenado a 7 años; el homicidio de Alejandro Flores y del Dr. Hernan Henriquez Aravena -Director del Hospital Regional de la Araucanía en 1973, que actualmente lleva su nombre- donde fue condenado a 20 años; y en el caso del homicidio y torturas de Pedro Ríos y Guido Troncoso, donde se le impuso la pena de 23 años.
Están en revisión por la Corte Suprema las condenas por los casos de los homicidios de José Ortigosa y Daniel Mateluna, por 20 años, y los apremios ilegítimos con resultado de muerte de Victoriano Fernández Coloma, por 5 años.
Finalmente, se mantiene a la espera de revisión por la Corte de Apelaciones de Temuco las causas derivadas del “Caso Polvorín”, por el homicidio calificado de 7 militantes de la directiva regional del PC, condenado a cadena perpetua; los casos de secuestro de Ambrosio Badilla Vasey, con 12 años de condena, el caso “Jóvenes de Villarrica” por el secuestro de 8 militantes del PS, condenado ahí a 15 años, en calidad de cómplice y finalmente, los apremios ilegítimos con resultado de muerte de Santiago Faundez Bustos, condenado a 5 años.
Los hechos acreditados por los Tribunales de Justicia
En las causas en que ha sido condenado Alfonso Podlech, los Tribunales de Justicia han determinado que, inmediatamente ocurrido el Golpe Militar del 11 de septiembre, las fuerzas armadas y de orden tomaron el control de la ciudad de Temuco.
El mismo día, fue llamado a colaborar con el nuevo régimen el abogado de Temuco Alfonso Podlech Michaud, que además era Teniente de Reserva del Ejército de Chile. Se presentó en el regimiento Tucapel para apoyar la gestión de la Fiscalía Militar que funcionaba al interior. Ante el alto número de detenidos y de personas llamadas a prestar declaración, la Fiscalía Militar fue reforzada para realizar su trabajo con funcionarios del Poder Judicial que fueron solicitados a la Corte de Apelaciones de Temuco por el abogado Podlech Michaud, quien actuando como Fiscal hizo una presentación al Pleno del Tribunal de Alzada, tras lo cual fueron asignados en comisión de servicios algunos actuarios de diferentes tribunales y un Relator de la Corte.
La Fiscalía Militar y la Sección Segunda de Inteligencia del Regimiento Tucapel comenzaron a trabajar mancomunadamente para interrogar a los detenidos, los cuales permanecían recluidos en la cárcel o en alguna dependencia del Regimiento Tucapel. De este modo los detenidos eran interrogados en la Fiscalía Militar y apremiados físicamente para “ablandarlos” antes o después de estos interrogatorios.
Los hechos citados en la querella presentada por la víctima sobreviviente de la dictadura militar en Temuco, señala que al ingresar a la fiscalía del Regimiento Tucapel fue Podlech quien, vistiendo de militar con el grado de mayor, ordenó sin consulta alguna al personal de esa fiscalía, proceder a su detención, incomunicación y reclusión en la cárcel pública de Temuco, sin argumento alguno.
Fue el mismo Podlech quien lo interrogó a lo menos en cinco oportunidades en la Fiscalía Militar mientras estuvo privado de libertad, éste dirigía el interrogatorio mientras que un actuario tomaba nota. Constantemente el entonces Fiscal Militar le decía que, si no entregaba toda la información que se le estaba pidiendo en el interrogatorio, iba a ser devuelto a otro equipo para que ellos le sacaran las respuestas que él requería.
Este otro equipo era el grupo de torturadores que operaba en otra dependencia del regimiento y al que Maturana tuvo que enfrentar en varias oportunidades durante su cautiverio. A veces pasaba primero a la sala de torturas y luego la Fiscalía o lo hacía a la inversa, es decir, se cumplieron las amenazas de Podlech.
Recuerda haber visto pasar muchas personas que tenían igual condición a la suya y que actualmente son detenidos desaparecidos o ejecutados políticos. Entre ellos Luis Almonacid Dumenes, Dixon Retamal Cornejo, Jaime Eltit Spielmann y Omar Venturelli Leonelli. Además, dentro de las personas que fueron ejecutadas por razones políticas estaban José Ortigosa Anseolaga, Juan Antonio Chávez Rivas y Daniel Mateluna Gómez.
El caso de don Víctor Maturana fue reconocido por la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura como víctima de tan ignominioso crimen. Cada 11 de septiembre posterior al Golpe de Estado, Víctor Matuarana señala que “de manera mecánica nos transportan, pasando 20, 30, 50 años, a ese día, a revivir a todo lo que pasó y todo lo que posteriormente ocurre conmigo en el plano de la detención, de la tortura y todo lo demás”.